¿Por qué ya no tenemos cara de mono? Respuesta: POSTURA
Javier Eraso 26 Junio, 2025 08 min de lectura
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Entender el por qué, antes de actuar
Siempre les digo a mis pacientes que el primer paso para corregir o tratar una mal oclusión es entender la causa u origen de la misma, si no la entendemos no podremos solucionarla. Saber cómo crece tu cara no es simple curiosidad, también puede ayudarte a entender muchos cambios que hoy ves en el espejo.
¿Cómo eran nuestros antepasados los simios?
Nuestros antepasados, los primates, tenían una postura muy distinta a la nuestra: caminaban en cuatro patas, es decir, su posición era cuadrúpeda. Eso hacía que su cara estuviera proyectada hacia adelante, ya que su cráneo se alineaba horizontalmente con la columna y el suelo. Su mandíbula estaba fija y robusta, diseñada para una masticación potente y constante. Todo esto funcionaba perfectamente para su modo de vida. Nada era casualidad: su forma facial estaba adaptada a su forma de moverse.
Y entonces tú me preguntaras: ¿Que paso, cual fuel el cambio? Querido lector el giro evolutivo más importante en los últimos 4 a 5 millones de años fue la POSTURA erguida del cuerpo.
La cara ahora más vertical, más humana
El cambiar a una postura erguida, ya no mirábamos al suelo, sino al frente. Y eso obligó a reorganizar el cráneo entero.
La orientación de la cabeza se modificó. Ya no proyectamos la cara hacia adelante como los primates, sino que ahora el crecimiento facial se volvió más vertical.
La mandíbula se adaptó a este cambio: a medida que los dientes posteriores erupcionaban, la mandíbula se fue reposicionando hacia adelante y arriba, buscando un acople funcional con el maxilar.
En resumen: nuestra cara ya no crece “hacia afuera”, sino hacia abajo. Un cambio sutil… pero profundo.
¿Y por qué importa todo esto?
El cambio evolutivo fue muy importante en todos los aspectos, pero trajo consigo un “precio a pagar”: un sistema más delicado.
Hoy nuestra cara crece de forma más vertical y menos estable. Eso significa que cualquier interferencia, por pequeña que sea, puede alterar el rumbo: una respiración deficiente, un mal hábito, un desequilibrio muscular, una interferencia en la mordida… y el crecimiento puede desviarse. Y no hablamos solo de estética: estos cambios pueden afectar desde la forma del rostro, hasta la respiración, el sueño, el aprendizaje y la salud emocional.
Por eso es clave entender cómo crecemos: porque diagnosticar a tiempo puede evitar problemas enormes.Y si no sabemos cómo se forma la cara… ¿cómo vamos a saber si está creciendo bien?
¿Ya no tienes cara de mono? Bien. ✅
¿Pero estás seguro de que tu cara creció cómo debía? 🤔
Una pequeña desviación puede cambiarlo todo. Literal. 🆘
📍 En Javier Eraso Ortodoncia, hacemos estudios y valoraciones con mirada funcional, estética y personalizada.
Especialista en ortodoncia, apasionado por transformar sonrisas y mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Siempre en la búsqueda de la excelencia en cada tratamiento.